
Seguro que has pasado mil veces por el centro de Zaragoza y crees que te conoces cada rincón, pero hoy te propongo alejarte un pelín de las zonas de siempre para descubrir un secreto a voces. A tan solo diez minutos andando de la plaza de San Miguel, justo en el distrito de Las Fuentes, se esconde un pequeño oasis que te transportará directamente a Gran Bretaña sin salir de la ciudad. Hablamos del conocido como barrio inglés, un conjunto de calles silenciosas, arboladas y peatonales que rompe por completo con la estética del resto del barrio y que se ha convertido en uno de los paseos más fotogénicos y tranquilos para hacer una tarde cualquiera.
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Este rincón tan peculiar tiene su origen en los años 20 del siglo pasado. La asociación del Hogar Obrero, impulsada por trabajadores y carteros, decidió encargar la construcción de estas viviendas a una compañía británica. De ahí viene esa estética tan característica de casas adosadas con jardín y patio trasero que tanto nos recuerda a los suburbios del Reino Unido. El proyecto original contemplaba una uniformidad absoluta, pero la crisis de 1929 hizo que la constructora quebrara, dejando solares vacíos que se edificaron más tarde con otros estilos. Paseando por las calles Rusiñol, Figueras, Hogar Obrero, Eduardo Rosales, Pintor Zuloaga y Villa de Chiprana, verás cómo conviven estos chalés históricos con edificios de hasta cuatro alturas que se levantaron durante el franquismo, cuando se relajaron las normas urbanísticas.
La historia de este vecindario también tiene su parte de lucha vecinal. Durante décadas, las calles eran de uso público pero de titularidad privada, gestionadas por una asociación de vecinos liderada por residentes históricos como Jesús Ibáñez. No fue hasta los años 90 cuando, tras una consulta popular, se cedieron los viales al Ayuntamiento de Zaragoza, abriendo definitivamente el paso a calles como Pintor Zuloaga. Hoy en día, este espacio se ha revalorizado muchísimo y se ha convertido en una zona muy exclusiva donde un chalé de unos 160 metros cuadrados con patio puede rondar el medio millón de euros. Si buscas un plan diferente, tranquilo y con un toque arquitectónico único para salir de la rutina del casco histórico, perderte por estas calles es una opción fantástica.
Fecha de publicación
8 de julio de 2026